A pesar de todo lo que se habla de los pagos sin efectivo, el efectivo sigue siendo una parte importante y costosa de las operaciones del comercio minorista.
La gestión manual del efectivo es lenta, propensa a errores y expone a tu empresa a pérdidas, discrepancias y riesgos de incumplimiento normativo.
CASHBOX elimina esas vulnerabilidades sin que tengas que cambiar la distribución de tu tienda ni la forma de trabajar de tu personal.



CASHBOX automatiza todo el ciclo de gestión de efectivo, desde el pago del cliente hasta la conciliación al final del día. Los billetes y las monedas se validan, se cuentan y se almacenan de forma segura en el momento en que entran en la máquina.
Los cajeros ya no gestionan el fondo de caja de forma manual. La conciliación de turno se realiza automáticamente. Las discrepancias se señalan en tiempo real, en lugar de detectarse a la mañana siguiente.
El resultado es un proceso de caja más ágil, un registro de auditoría más sólido y una reducción significativa del tiempo que dedica tu equipo a la gestión del efectivo.
Establecimientos de gran volumen: hipermercados, tiendas de alimentación de gran formato, tiendas insignia.
Rendimiento máximo en el procesamiento de transacciones: diseñado para gestionar la carga en las horas punta sin que se produzcan cuellos de botella.
Velocidad y capacidad a gran escala.
Operaciones de formato mixto que requieren un buen rendimiento en distintos tipos de pago.
Rendimiento equilibrado tanto con billetes como con monedas, adaptable a las necesidades operativas cambiantes.
Flexibilidad y fiabilidad en todo tipo de operaciones.
Comercios de barrio, tiendas de conveniencia y establecimientos con gran volumen de efectivo.
Optimizada para un gran volumen de monedas: ideal en lugares donde lo habitual es que los importes de las compras sean bajos y haya que dar cambio con frecuencia.
Precisión y eficiencia en el recuento de monedas: menos errores donde más importa.